martes, 11 de enero de 2011

¿Qué estoy haciendo yo aquí?

Ésta no es mi casa, pero mis recuerdos quedaron tan ajados, tan lejanos, que no puedo estar seguro de nada.
Tengo que salir. Y salgo.
Cierro la puerta. Y me voy.
Así son estas cosas.

Me hubiera gustado haber nacido comprometido con el olvido. Pero, ¿cómo olvidar la distancia? Soy quien soy. Nadie más.

¿Qué hace aquí esta gente? ¿Quién eres tú? No voy a volver a sacar los pies de la cama hasta estar convencido de que todos los desconocidos que me rodean no se llaman igual que yo.
Por eso no quiero consuelos vagos, ni palabritas sinceras de amor fraternal. Tampoco quiero mujeres florero, ni familiares desnaturalizados cenando en silencio por navidad.

Estoy mirando a través de un cristal desesperado, intentando ver. Intentando trascender de él para llegar a cualquier conclusión. No me malinterpretes, no estoy triste. Solamente necesito sentarme un rato, aliviar esta revolución estomacal y encender un cigarro en las ruinas recientes de Technotown. A veces me siento un poco como un puerto abandonado. Y no pasa nada, veneno, y no passsa nada.

“Para curar heridas por hacer”.
Para nada.
Para siempre.
¿Para qué?


Era un puerto añejo.
En los destellos de cristales rotos
Hablaban los muros sin hacer ruido.
Y esparcidos en bodegas errantes,
Cristalizan los olvidos que antes
Fueran flor de un recuerdo sumergido.

3 comentarios:

  1. Esta entrada tuya me trae a la cabeza a Joaquín Sabina con "donde habita el olvido".

    ¿Le escribes al veneno?

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  2. Pues no se me había ocurrido lo de la canción.
    Y lo otro... eso fue un rollo que recordé de una canción. NA' MÁS. Mis deslices momentáneos,you know

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