Es un estado en que la materia se corroe para nunca más volver por donde vino.
Perdón, se me juntó la resaca con el vino y Pelvis Pelvis fue la canción que ideé.
Igual no la mejor del mundo igual.
Pero Pelvis Pelvis, pubis angelical.
La encontré perdida en el verano, you know?, en la agonía de la navidad. What the hell's that bloody shit, Castro Mambo, or don't care that? Oh, mama...
Era una manera de contar que no iba a encamarla nunca más. Que no sé querer, pero sé volverme loco, joder, por una mujer. Where are you tonight, sweet Marie? Grow up now, oh, please, you plant, just for me.
Era una manera de pisar la calle sin tocar las baldosas. Suavemente. Interminablemente.
Bang, bang, bang, bang.
Y se reía.
Y yo lloraba.
El desierto estaba muerto
y los camellos daban buena cuenta de ello.
Oh, mamama.
Era una manera de contarle que NO era especial. O de marcharme, sin cerrar la puerta de todo. Un final sin principios o el principio del final.
Reina, que me piro. No me dispares hasta que me haya ido.
Bang, bang, bang, bang.
Y te reías, pubis angelical.
Sangre.
Amor.
Necesidad.
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