Después de una noche de concierto, otro sábado incierto y melancólico; alcohólicos minutos y pesados sinquehaceres están tomando parte en el orden del día. Un día para descubrir las cosas que ya sabía. Que ya sabíamos todos. Para decir hoy en lugar de quizás. Rodear la marginalidad hasta llegar a la más absoluta nada y desvestirme con cuidado para volver a dormir hasta el domingo. Hasta mañana.
Son cosas que nunca entenderías si no has escrito tu nombre a disgusto en un papel oficial. Si no has profanado urnas familiares que son ceniceros en realidad. Sin motivos aparentes para estar tan mal, pero con toda la razón del mundo.
Y qué si quiero vomitar o derramar lágrimas de mentira sobre algún tubo de ensayo vital. No tengo nombre, no tengo cara. No tengo ganas de escribir mis palabras más cercanas para encontrarme desnudo y asustado, aferrado a los pelos de tu nuca nunca más. Y a pesar de todo, creo que te quiero, pasado, arma de doble filo. No estaré tranquilo hasta que mi encuentro con ella no evidencie la insuficiencia sentisexual de las tardes sin ti.
Me veo en las mismas que hace casi un año me empujaron a cruzar dos veces sin condón y sin mirar. Juntos, separados, contigo, con ella. Sin poder parar de pensar que merezco un castigo peor que la culpa. La depresión. Tu mirada inquisitiva. La sangre de la pared. Ahora que tienes móvil nuevo y yo muy poco que ofrecer, invítame a salir y puede que me alcance para invitarte a un café. O a una copa cualquiera. O tendrás que pagar tú de nuevo.
A todo se acostumbra uno, pero el destello de los coches en llamas por la autopista y las estrellas que se hilvanan dejando el cielo solo y arrugado no tienen perdón. Yo ya pagué por mis pecados de paseo marítimo para enamorados. ¿Acaso soy más guapo ahora? Vivo y enterrado, despierto pero ausente. Muerto en parte y, aparte, consciente de que mis mayores problemas tienen dos piernas de mujeres olvidadas y unos ojos que se te parecen. Sáquenme de aquí, antes de que la noche…
Será la lluvia reclamando lo que le pertenece.
Pichón.
ResponderEliminarPajarazo
ResponderEliminarEsto es material de primera, querido amigo.
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