miércoles, 4 de noviembre de 2015

TAXIDERMIA I

                Me solidarizo con mi dolor, aunque no alcance a discernirlo. Al carajo, ¡qué menos! Vivo al día: me compadezco, río, lloro, me desnudo como el otoño y prendo un cigarrillo que ya nadie me desaconseja; contradigo mis sinsentidos y también frecuento la nostalgia, me masturbo con austeridad, duermo, olvido. Rescato del suelo el gentilicio de quien perdió su tren y me sorprendo compartiendo un ceño fruncido con el murmullo que abreva en los posos de mis adentros. That's life.

No hay comentarios:

Publicar un comentario