jueves, 23 de abril de 2015

Nicotina en flor I (memorias de un reptil). Versión II

No acertaron los reptiles, tras toda una vida, el pleno en la quiniela que remiende sus escamas para no envejecer. Como mi interior es todo fachada y además mudo de pellejo en cada esquina, los carteros disciernen—a efectos de notificación—sobre quién se desprende realmente de qué. Vivimos tiempos aciagos, toda vez que antes ya no es lo que era.

Bajo las copas de los árboles los augures se revuelven en sueños, escudriñan en el limbo y sus auspicios se preguntan...

        

De cuerpo presente, contuvo su último estertor, ¿qué culpa tiene el hambre si vivir del aire no da de comer?

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