Probablemente mañana despertarás de nuevo encerrado en ese limbo emocional con ventanas a ninguna parte. Los ignorantes de todo nos aferramos a lo que sea por no desasirnos de aquello que nos inquieta de alguna manera, porque aún así no podemos prescindir de ello. Tú simplemente no tienes palabras para definir las carencias que evidencia el vacío que dejó ella entre tus manos cada vez que se acercaba para confesarte sus secretos más inconfesables. Secretos de los que nunca formarías parte, pero qué sabré yo.
Probablemente permitiste al desconcierto pesar sobre tus párpados y a la melancolía ser el pan de cada día. Así es como funciona el amor a la inversa. Hermano, ¿qué sabrán las chicas de las mujeres, si cuando ella recapacite diez años después, será demasiado tarde para todos?
Ahora, que tropezaste con el improbable final de una historia que no tuvo siquiera principio para uno de los dos litigantes sentimentales, espero que lo celebres brindando con servidor en honor a las mujeres que tan pronto se alejaron del camino empedrado de nuestra psique enferma para perderse por otros derroteros menos complicados, nos olvidaron apenas sin una lágrima, sin un recuerdo que llevar consigo a la eternidad de sus márgenes vitales.
Probablemente sus labios no fueran cualquiera, ni su risa la indiferencia armónica de una mujer anónima. Tal vez su pelo te recordara a algo que dejaste atrás cuando ni siquiera sabías que el tiempo desplaza los recuerdos casi intactos hasta la tumba. Pero algo es seguro: mañana, en mitad del limbo emocional del desconcierto y la melancolía, una nueva historia romperá todos tus esquemas. Los disparos en callejones oscuros, en parques desiertos, o sobre colchones que huelen a perfume, son las únicas heridas a las que nunca se acostumbra uno.
Probablemente mañana vuelva a ser nadie. Acaso un recuerdo aislado en la inmensidad de lo anecdótico, pero hasta que eso ocurra, viejo, brindemos por ellas y su irresistible perdición.
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ResponderEliminarAle, sinceramente, me has conmovido muchísimo tío. Gracias, podría decirte algo más, pero de momento es lo más sincero para esto.
ResponderEliminar¿Qué sería de la amistad sin amigos, tío?
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