sábado, 5 de noviembre de 2011

Vivir en el campo tiene sus ventajas I

                Como quien moldea una eternidad en un vaso de cristal. Como quien se sirve del recuerdo para ahogar sus ansias. Como quien perdona pero no olvida, olvidándose de perdonar. El mal beber, confirma el periódico, contrasta con la lluvia y el vapor del asfalto, restringiendo el efecto de las palabras, que según parece, no son más que el pensamiento banalizado. Como queriendo dar un consejo, aprendo a dar lecciones de ignorancia.
                Como quien mata los celos con cinismo barato. Como quien secuestra emociones y no hace prisioneros. Como quien aviva la llama con gasolina antes que con un beso. Nada nos está permitido, y en consecuencia, no hacemos nada para socorrer el delirio censurable y amoral que molesta en la entrepierna. Que la casualidad sea causalidad, y las explicaciones un recurso innecesario, bastaría para extinguir la ausencia de todo por un tiempo.
                Como quien recicla el humo ciego y asfixiante del rencor. Como quien se procura el favor de Dios a cambio de envilecer el mundo. Como quien mira con deseo al deseo, y con morbo al desencanto. Nos entregamos a una deidad improbable, a un esclavo. Un gigante cansado y encadenado a los muros de Roma, con la patente del Vaticano. Que las iglesias sean templos, y no centros de cirugía doctrinal.

2 comentarios:

  1. xD seguros de salud néctar? maldita la publicidad de su reproductor.

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  2. jajaja, ahora me pagan por difundir las ventajas de un seguro tan natural como refrescante en estos tiempos que corren.

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